neuromarketing

Estamos en la Era Digital. La Era donde parece que las emociones se dejan más de lado para comprender mejor la tecnología. Pero nada más lejos de la realidad. Las emociones son el motor que mueve la sociedad, las que hacen al ser humano, más humano. Las que nos condicionan y, por supuesto, determinan la toma de todas nuestras decisiones.

Vayamos por partes. En este artículo no pretendo profundizar con muchos tecnicismos para empezar por lo básico e imprescindible y para que el lector pueda comprender qué es el Neuromarketing, para qué sirve y cómo podemos aprovecharlo. Pero para ello debemos empezar por el concepto puro y duro.

Qué es Neuromarketing

Entendemos por Neuromarketing el estudio del proceso que conlleva la toma de decisiones de los consumidores en la acción de compra. Y digo “en la acción de compra” porque erróneamente pensamos que el proceso de compra es cuando compramos, valga la redundancia, y pagamos el producto en si. Y nos equivocamos. El proceso de compra empieza cuando vemos por primera vez ese producto o descubrimos un servicio que automáticamente despierta en nuestro subconsciente un interés a través de la atracción que desencadena en deseo.

Es una disciplina compartida entre dos, la Neurociencia y el Marketing Digital. Un tándem perfecto para encontrar la fórmula óptima que permitirá mejorar la conversión de los productos de una marca o sus servicios. Cierto es que para ello es imprescindible estudiar y analizar la conducta de los consumidores, de ahí a hacer uso de la Neurociencia para descubrir los hábitos de éstos y que, a través de ésta, permitirán a las marcas anticiparse a ese proceso de compra de los futuros consumidores. Además, lo más probable es que en la mayoría de los casos también sepa (la marca) las reacciones que tendrá dicho consumidor al tener en sus manos ese producto concreto.

Todo está estratégicamente estudiado y controlado. Ojo, el Neuromarketing NO MANIPULA el cerebro, sino que lo estudia para saber cómo reacciona ante un producto, imagen, olor, sabor o cualquier cosa que nos haga reaccionar de una manera determinada. Pero la Neurociencia, a pesar de su evolución y perfección, no es una ciencia exacta por la sencilla razón de que el cerebro es un órgano complejo. Nos queda mucho por descubrir del mismo y, con ello, su evolución, con lo cual, también la nuestra.

El Marketing se basa en estrategias, y esto es una realidad que debemos tener presente para comprender que partimos siempre de unos objetivos. Habitualmente cualitativos y cuantitativos para poder diferenciar lo tangible de lo intangible. Teniendo claro que nos basamos en una estrategia donde hay unos objetivos marcados, y que con la Neurociencia habremos hecho a través de ella el estudio del comportamiento humano, evidentemente de nuestro público objetivo para una campaña concreta, podríamos pensar que el resultado está garantizado. Pues no.

Si bien es cierto que llevaremos ventaja ante nuestra competencia siempre que ellos no hagan uso de dicha disciplina, y que tengamos esta base de datos y recaudación de información, casi en formato Big Data, debemos tener presente que en una estrategia de Neuromarketing, o de Marketing en sí, siempre hay factores ajenos que influyen en los resultados y en la propia estrategia. Afortunadamente, en este caso el Marketing Digital tiene una ventaja. Hacer uso de la técnica prueba-error siempre es un beneficio sabiendo que si nos equivocamos, el coste económico habitualmente será menor que el de una acción o campaña de Marketing Offline.

Tenemos datos precisos, público objetivo controlado en base a los estudios previos de comportamiento, un producto excelente apoyado con una estrategia de Marketing sumamente bien estudiada y nos disponemos a lanzarlo. Entre el 95% y el 97% del proceso de decisión se desarrolla en el subconsciente. El Neuromarketing nos ayuda a anticiparnos al futuro, a la reacción futura de la decisión de compra de nuestro público. Pero una vez se ha realizado la decisión de comprar, el proceso no ha terminado.

 Nos ofuscamos pensando que el proceso de compra termina cuando el cliente pasa por caja, y tan importante o más que la compra, es la Experiencia del Usuario. Será la que nos permita convertir el consumidor en cliente siempre que ésta sea positiva.

El Neuromarketing tiene el “poder” de descubrir los deseos y necesidades de los consumidores, pero no tanto poder como para garantizar que la Experiencia del Usuario será la óptima. Aunque no negaré que, evidentemente, parte de los conocimientos pueden indicar un tanto por ciento de probabilidades positivas muy elevado.

Aunque no voy a extenderme porque me daría para un artículo casi eterno, es importante destacar que existen tres tipos de Neuromarketing:

  1. Neuromarketing Visual.

    Enfocado a aquello que nuestros ojos perciben a nuestro alrededor.

  2. Neuromarketing Kinestésico.

    Enfocado en todo aquello que nuestro cuerpo percibe a través de los sentidos del olfato, el gusto y el tacto.

  3. Neuromarketing Auditivo.

    Enfocado a aquello que percibe nuestro sentido auditivo.

Como en este artículo solo he querido dar unas pinceladas sobre qué es el Neuromarketing y para qué sirve, así como comprender el beneficio más importante que tiene para las marcas, la anticipación a la toma de decisiones de compra de los consumidores, en la segunda parte de este contenido profundizaré más sobre el tema, las técnicas y material tecnológico que se usa para trabajar sobre ello, así como desglosaré los tres tipos de Neuromarketing.

No puedo finalizar este artículo sin mencionar al que a fecha de hoy es un referente para mi dentro de esta disciplina, Jürgen Klaric, a quien sigo desde hace años y que tanto ha dado y hecho por el Neuromarketing. Uno de sus razonamientos es “El cerebro busca lo sencillo. Por ende, todo exceso de elementos generará en el consumidor una confusión.” Así que aquí tenéis una gran frase para poder aplicar en nuestra estrategia y que, sin duda, seguro os resultará útil.

Además, otra sugerencia para que penséis en ella a la hora de enfocar una estrategia. En cuestión de género, el hombre y la mujer traducen de forma diferente los estímulos, vengan de donde vengan y en el formato que vengan. Una campaña puede funcionar perfectamente al género masculino y la misma campaña puede hasta desmotivar al género femenino. Datos a tener en cuenta siempre 😉

 

NEUROMARKETING. Y esto… ¿para qué sirve?
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